Presentamos: I Need a Jeep, una exposición individual de Ricardo de Marcos (@ricardo.dmarcos) que tuvo lugar los días 30, 31 de enero y 1 de febrero de 2026.

Curación: @_arturofp

Texto de sala: @maria__pagola

Vídeo: @albaneciendo

Fotografía: @diegopdelacruz

Cartel: @archivo.solutions

Llegas tarde. Subes por una rampa mientras cantas esa canción. Hay mierdas de perro guardadas en bolsas negras atadas con un lazo. El acero suena bajo tus pies. Una barandilla de ballet te separa del abismo. Un Hogar para la Altura de tus Sueños. Vas a salir volando. Te atas los cordones. Las luces se reflejan tan fuerte en el metal que ya no se ve ningún color. Estabas cantando pero ya no. Te rascas la cara llena de aceite. No ves bien qué hay ahí. Te secas una lágrima de líquido refrigerante. Hay una zapatilla en el centro del puente. Sí, es posible que no sea tu zapatilla la que está tirada ahí, en el centro del puente, de lado. Puede que sea de otra persona. Un señor sigue a un perro muy limpio con las manos en los bolsillos. No te ven. Una gota de sudor cuelga del puente de la M-30. Pero te están mirando. Una pelota ha llegado hasta ti. Ahora que estás aquí y te da el aire en la frente. Te miro con las manos en los bolsillos. Ya no deambulas, porque solo pueden deambular los que roban tiempo para ello. Preciosos minutos que se las ingenian para arañar de sus horarios.

Texto de sala por María Pagola para la exposición 

Madrid, enero de 2026. La sensación de dar vueltas y perderse en una ciudad, empezar a caminar y dejarse llevar por los propios impulsos. Esta deriva urbana es la que Ricardo de Marcos representa en su primera exposición individual, ‘I need a jeep’, que estará abierta al público del 30 de enero al 1 de febrero de 2026 en el espacio Chaíz Estudio, ubicado en el madrileño barrio de Carabanchel.

El joven artista se centra en el movimiento cotidiano para trabajar un proceso creativo mucho más desenfadado, un acercamiento menos poético y más bajado a tierra. ‘I need a jeep’ no describe las obras de manera literaria, sino que las activa desde una visión más dinámica. “Con esta exposición, busco proyectar mi práctica artística como si se tratara del movimiento de un jeep, que circula por los caminos que no están marcados ni allanados. De esta forma, expongo mi arte a través de contenidos y estéticas que no están tan explotados en el sector”, explica Ricardo de Marcos.

 

Con un total de 11 obras plásticas, realizadas a lo largo del año 2025 entre Madrid y Berlín, Ricardo de Marcos muestra cómo el espacio físico y el entorno simbólico se entrelazan, centrándose en la noción de lugar y en los rastros como manifestaciones de la memoria de una ciudad que se convierte en organismo cambiante donde cada marca, desgaste o intervención puede leerse como un gesto anónimo dentro de una escritura colectiva. Esta mirada hacia lo urbano surge de su experiencia en el graffiti y de la atención que esa práctica desarrolla hacia los muros, las superficies y los cambios constantes del entorno. “Con el tiempo, esa atención se ha convertido en una forma de leer el paisaje cotidiano, de entenderlo no sólo como un escenario, sino como un archivo vivo que acumula signos del paso del tiempo”, afirma Ricardo.

Mediante las técnicas del óleo, tintas offset y encáustica, en formatos pequeño, mediano y grande, Ricardo de Marcos logra una exposición con ritmo compositivo que se divide en dos secciones, jugando así con el recorrido del público y fomentando la intención de encontrar como reflejo de la deriva en la ciudad.

“Trabajo a partir de la observación directa y de la construcción de archivos visuales. No busco trasladar literalmente lo que registro, sino traducir una experiencia vivida donde las capas, los rastros y los gestos pictóricos dialogan. En un contexto urbano cada vez más homogeneizado, mi trabajo intenta rescatar una sensibilidad hacia lo que tiende a desaparecer: los signos menores, las huellas que resisten al borrado sistemático de la historia reciente de los lugares. Pienso en la pintura como un medio capaz de preservar esa memoria”

Texto por: Patricia Sánchez