JIMENA ABEIJÓN
JIMENA ABEIJÓN
Madrid, 2003
Jimena Abeijon trabaja a partir de la imagen propia que se expande a otros medios. Siempre con componentes instalativos, su obra se basa en la descontextualización de elementos para abrir nuevas puertas a otros mundos. Su investigación se centra en la dualidad entre lo íntimo y lo público, lo grande y lo pequeño, para que el espectador se cuestione la realidad establecida desde el juego, el misterio y lo mágico.
– 2026 Festival +Latina Carabanchel, exposición colectiva, Chaíz Estudio, , Madrid
– 2026 Exposición colectiva, Espacio Carnicería, colectivo desertores, 2026, Madrid.
-2025 Exposición colectiva, Jahresaustellung, Hfbk, Hamburgo.
-2024 Exposición colectiva, colectivo Y ahora qué, La rosa, Madrid.
-2024 Performance en «Action Spring (t)», Madrid
-2024 Exposición Colectiva en Asociación de cultura de postas, Aranjuez, colectivo Odessa.
-2022 «Excavaciones: rastro, huella, resto, mancha», Performance en el circulo de bellas artes, Madrid.
-2022 – 2024 Varias exposiciones colectivas en Espositivo, Madrid.
«Ventanas», 2026
Su último trabajo, la serie Ventanas, continúa en esta línea de investigación entre el afuera y el adentro.
En cada una de estas piezas, de factura individual, aparece una “giganta” con más o menos nitidez.
Jugando con la misma plasticidad del objeto y el enfoque de la fotografía, se crea un diálogo que
permite visitar el universo de la artista, donde el color y el encuadre dialogan con el material y el
escenario mágico del propio concepto.
Maraña 1, Puzzle 1,
Esta pieza nace de dos procesos distintos que convergen en esta forma física final. La fotografía que se imprime en el puzle fue tomada en 2025, en los restos de una antigua fábrica de Holsten en Hamburgo, en proceso de demolición. Este lugar acabó suponiendo una importante fuente de inspiración para mi proceso artístico. Lo que más me llamó la atención fueron unas grandes masas de alambres de obra enmarañados. Podía verlos a través de la verja, pero no podía tocarlos ni traspasarlos. Me pasé meses fotografiándolos desde fuera hasta que un día encontré la manera de entrar y tomé las siguientes fotografías:
Asemejándose a un arbusto, una planta, morera o espino, estas marañas están formadas a partir de restos de una demolición, metales, alambres de obra rígidos que la fuerza humana no puede mover ni desenredar. Al igual que una enredadera, la maraña ocupaba un espacio aparentemente urbano, trepando las puertas y ventanas, traspasando las vallas.
Me intrigaba el hecho de que un material tan rígido pudiese llegar a acabar enredado de una manera tan orgánica, además de volverse inamovible por un cuerpo o varios, quedándose así quietas, en ese sitio hasta que se las lleven las máquinas. Si pudiera, las hubiera cargado hasta España hasta mi pequeño cuarto y hubiera dejado que lo ocupasen. Pero dónde quiera que vayan, estas marañas seguirán estando quietas, no crecen como las plantas. Están muertas y aun así producen una sensación que produce algo en el estómago, que provoca movimiento, una respuesta física de lo que está vivo.
Son una masa ajena al orden de lo urbano y arquitectónico, pero también al mundo natural y vivo. Allí donde atraviesa una pared también atraviesa árboles, volviéndose una especie de fuerza incontrolable, asemejándose a descripciones de figuras de carácter religioso.
La búsqueda de una imágen que imprimir sobre un puzle no fue consciente. La imagen fue escogida a partir de un impulso. La creación de un puzle implica el análisis exhaustivo de la imagen escogida. Cuando envié el archivo para ser impreso, no era consciente de lo que suponía el análisis de esta imágen en concreto. De la dificultad y tiempo y el dolor de cabeza que podía llegar a provocar. La escogí porque me interesaba ver el juego que podía producirse entre continuidades y porque resulta coherente en relación a proyectos anteriores donde los alambres y lo continuo son elementos clave.
El interés conceptual reside en la idea de que estas piezas forman parte de algo y han sido separadas de su todo, dejando un trozo de una imágen incompleta, permitiendo a la mente imaginar sus alrededores, genera espacios, entre la pieza y lo que la rodea. Entre una pieza y otra, donde quiera que esté. ¿Qué pasa cuando un puzle se pierde? Pierde toda su función, todo su sentido. Una imágen que queda esparcida en secreto, conectando para siempre todos los lugares y personas que terminan con sus piezas. y ¿Qué pasa cuando un puzle aparece? Se abre un espacio en el suelo, una puerta a otra imagen. Se recuerda a quien lo encuentra que el juego existe. Comienza un juego de búsqueda, de casualidades, de atención y consciencia. Se cuestiona lo aleatorio. Se recuerda, que cuando uno busca, uno encuentra. Se abre el juego a lo colectivo, a las amigas.
La resolución final del proyecto no se plantea como un objeto cerrado y completamente terminado, sino como la reunión física de todos los materiales, rastros y elementos surgidos a lo largo del proceso.
La obra final funciona como un archivo expandido donde conviven el puzle, el registro audiovisual, el diario y las huellas de la participación colectiva. La propuesta expositiva principal consiste en presentar Maraña 1 como un objeto todavía en construcción. El puzle permanece inacabado, manteniendo visibles los huecos, las piezas desplazadas y el propio proceso de búsqueda.
Esta decisión resulta fundamental conceptualmente, ya que desplaza la importancia del resultado final hacia la experiencia continua del montaje. El puzle se presenta sobre una mesa accesible al público, ocupando un espacio similar al que ha habitado durante meses dentro del entorno doméstico. La instalación mantiene la posibilidad de intervención ajena, permitiendo que quienes visitan la exposición puedan participar activamente en la búsqueda y colocación de piezas.
¡La obra deja así de ser un objeto únicamente contemplativo para convertirse en un espacio compartido de acción lenta y observación colectiva. Cada nueva intervención modifica físicamente la pieza y amplía el tiempo de vida del proyecto. Junto al puzle se incluyen imágenes del proceso de construcción realizadas durante los distintos meses de trabajo. La obra final no pretende resolver completamente la imagen ni cerrar el proceso, sino mantener abierta la experiencia de búsqueda.
Jimena abeijón durante el festival +Latina de septiembre en Chaíz Estudio, 2026.
Consulta acerca de precios y obras disponibles de esta artista:





